Historia

Mi historia, es sobre amor y lucha pero sobre todo de amor. Amor de mamá, ese amor que todo lo puede.

Nací el 5 de Marzo de 1980 en un pueblito llamado Toay en Santa Rosa, Provincia de La Pampa, República Argentina.

Soy la hija mayor de tres hermanos -y la única mujer- lo que siempre me dio la condición de “princesita” en casa. Mis hermanos menores se llaman Agustín y Federico. Por el trabajo de papá nos veíamos obligados a radicarnos en diferentes lugares cada dos años, jamás lo sentí ni lo viví como algo negativo. Al contrario, cada nuevo traslado no solo era la oportunidad para redecorar mi habitación, sino que tendría nuevos amigos los cuales hoy mantengo ¡y están por todos lados! También el vivir “así” -de acá para allá-, nos mantenía unidos como familia de una manera más que especial.

Tuve una infancia feliz ¡muy feliz! y una adolescencia transgresora, alocada divertida y llena de aventuras. ¡A nada le tuve miedo! ¡Me enamore tantas veces como respiré y me desenamore unas cuantas más! Hasta que llego Martin y juntos decidimos formar una familia.

¡De manera casi mágica y casi sin avisar apareció Tizi! Siempre había querido ser mamá y siempre soñé con una nena, jamás imagine que lo me tenía preparado la vida me pondría a prueba en todo sentido.

Con la maternidad decidí dejar de trabajar. ¡Mi trabajo era un lugar en el que me sentía cómoda, amaba lo que hacía, pero no me permitía disfrutar de la maternidad como yo siempre imaginé!

Comencé de cerca ver crecer a Tizi y no perder ni el más mínimo detalle de su día a día. Es como si una voz interna me hubiera avisado que empiece a “vivir el hoy” porque mañana no sabría que podría pasar.

Desde entonces estoy súper presente en la vida de mi única hija y cuando llegó el momento de querer sumar alguien mas a nuestra familia ¡zas! Vino el revés que la vida tenía guardada para mí, para nosotros.

Escuchar que tenía cáncer fue la frase más bizarra que escuché en mi vida.

Me diagnosticaron con cáncer de mama ductal infiltrante con metástasis en ganglios linfático. Es un tipo de cáncer poco común, pero a la vez muy agresivo ya que no sólo es triple negativo, sino que también es genético.

En adelante mi vida -nuestra vida- cambió radicalmente. Son un sinfín de emociones que me resultaría dificilísimo explicar en solo unas líneas. Por eso decidí abrir este espacio. Para las mamas como yo, las mamas con cáncer.

Si la maternidad es todo un desafío, vivirlo con cáncer es aún más.

¡Es en esta situación donde necesitamos volvernos realmente poderosas! ¡Al menos así me llama mi hija y así me siento! Somos poderosas mamas viviendo con cáncer.